lunes, 11 de enero de 2010

Ya no me queda nada...

He vuelto a lo bello. Ahora ya no queda más que esperar la muerte con paciencia, tenderse sobre un río y permitir que el agua te deje en algún sitio.
No está dios en lo bello. No está en ninguna parte. No se esconde en la forma ni hay forma que lo oculte. La luz no oculta a dios. Porque la luz se ha ido, y ha quedado la noche, la noche solamente y el silencio...

Yo vengo de la noche con las manos vacías y un gesto derrumbado, como cuando de niña rompía algún juguete. Te he buscado y solo siento tu ausencia...Ya no me queda nada donde poder buscarte.

Tan solo; si es que existes, puede ser que aparezcas con la muerte...

Y mientras...sigo siempre descalza

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