domingo, 3 de enero de 2010

¡ La he abandonado...!

Sentía latir su corazón con tanta fuerza que creyó perder la razón...toc,toc,toc, se iba a salir del pecho le dolía hasta el aliento, observó con mucho miedo aquellos muros interminables cubiertos de un musgo verde oscuro, feo. Era imposible ver ninguna nube ni siquiera un pedazo de cielo, aquel lugar estaba cubierto de una selva de hojas enormes ¡ tan umbrío todo...! observó que ni siquiera había insectos, el aire era irrespirable, la humedad penetraba en sus huesos...De pronto escuchó unos pasos, sintió que alguien estaba cerca y sintió que aquella persona estaba aterida de frío y con tanto miedo como ella misma sentía, la buscó con la mirada primero, con el oido después, con sus manos como si fuera presa de una ceguera...De pronto tocó un cuerpo cálido y tembloroso...¡ Dios, era su hijita, su amadísima hija...!
La hija al sentir los brazos de su madre rompió en sollozos, las dos se fundieron en un abrazo, se retiraban los rostros y se observaban llorando ¡ volvian a fundirse en aquel apretado y cálido abrazo...
_¡ Mama ¿ donde estabas ? no sabes cuanto he llorado ni el miedo que he tenido tan lejos de ti...!
_ Hija de mi vida, mi niña creí que nunca más iba a volver a verte, ¡ hija, hija mía..!
_ Es curioso mama, ya no tengo miedo, ¡ no dejes de abrazarme ! decía la hija llorando ahora de emoción.
_ ¡ Nunca, nunca, ¿me oyes? nunca te dejaré, siempre estaré a tu lado. Decía la madre con una ternura infiníta, y volvía a mirar los ojos negros de la hija, había ahora alegría en la mirada de las dos, ¡ que necesidad tenía de abrazarte hija mía...!
_ Mama ¿ donde estamos ? he dado tantas vueltas por esta selva...no he visto ninguna puerta ni puente ni escapatoria posible.
_ No se hija, no sé decirte donde estamos, estoy ten perdida como tú cariño.
_ No me negarás, mama, que es horrible, ¿ que haremos para salir de aquí...?
_ Es posible hija, que no podamos escapar, no veo nada que nos relacione con el mundo exterior,
yo tambien hé caminado hasta acabar exausta por este extraño mundo, no veo la manera de abandonar este sitio tan extraño, pero ya no me parece tan feo, ni siquiera siento la ansiedad ni el miedo y ¡ hasta me parece hermoso teniendo a mi niña conmigo !
La madre seguía temblando, ¿ como decirle a la hija lo que en realidad había ocurrido ? , ¿ como iba a asustar a su niña ? quiso encontrar las palabras y no tenía forma de expresarle lo que pasaba, pero tenía que decírselo...tituveó y decidió hablar.
_¿ Estás contenta ? mamá se quedará aquí a tu lado para siempre...
_ Claro que estoy contenta de haberte encontrado y mucho mama, pero no entiendo porque no podemos ir a casa, no entiendo donde estamos, no entiendo que no haya ni un resquicio de vida aquí, no entiendo que esta especie de carcel nos separe de nuestra gente de nuestros amigos, de la civilización, no entiendo nada mama, no entiendo nada, es como si hubieramos muerto.
La madre miró a los ojos a la hija, la volvió a abrazar y se emocionó al sentir que ella, su hija no era consciente de que había muerto un día de verano, un extraño día de verano de hacía ya unos años...
_ ¿ Estoy muerta ? dijo la hija...¡¡¡ No quiero estar muerta !!! ¡¡¡ No puede ser, no puede ser !!!
mama. mama, no me dejes, ¡¡¡ abrazamé, abrazamé muy fuerte...!!! ¡ Dios mío, esto si que me aterra !
La madre abrazó a la niña, le besó el cabello, la cara, la frente, las manos y la protegía entre sus brazos le daba todo el calor que podía, mientras le decía al oido...
_Sssssh, ssssh, ¡ no tengas miedo mi vida, no tengas miedo está tu madre contigo !
Sentía un dolor tan inmenso al ver el terror que había sentido la hija, pero solo quería darle la paz y la seguridad que su presencia allí podía calmar a la niña...
De pronto la hija se hechó a reir con aquel gracejo que la caracterizaba en vida y exclamó...
_¡ Que putada...! ¡ menos mal que estás conmigo, gracias mama por estar a mi lado, me siento bien porque se que no me abandonarás aquí ni me dejarás nunca sola...!
_ Jamás, ¿ me oyes ? jamás te dejaré mi vida...
No sabe como ocurrió, de pronto una fuerza sobrenatural, la separó de la hija, apareció en un campo valdío, una especie de secarral mesetero...
_¡¡¡ NO, NOOOOO, NOOOOO !!!
Ni rastro del muro, ni rastro de la selva, ni rastro de la hija, pero si una voz gritándo...
_¡¡¡ Mama, mama, por favor mama no me dejes que tengo mucho miedo, has faltado a tu promesa, MAMA; MAMAAAA.
Y el llanto de la hija...
De la madre solo sé que se volvió loca y siempre repite ¡¡¡ La he abandonado, la he abandonado, la he abandonado...!!!

2 comentarios:

  1. Descalza sobre las nubes4 de enero de 2010 a las 14:13

    Gracias Angus,aunque tristemente la historia es real
    Te deseo un feliz 2010 y que se cumplan todos tus proyectos y sueños

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