lunes, 25 de enero de 2010

Travesía por pasados tristes

Encontré estos pensamientos del pasado en un cuaderno, y me he convencido de que realmente todos tenemos picos donde nos hacemos los más firmes propósitos de cambiar, aunque con el tiempo nos demos cuenta de que todo queda en el olvido...

"No haré lo que hasta ahora hacía, ( no se puede caminar en el mar ni tampoco nadar en desiertos ).He pagado mis torpezas, pisaré suelo firme, despierta, y nadaré dormida, sabré hasta volar, ( pero con los ojos cerrados ). No voy a intentar, ¡ ya nunca !, vivir los sueños, solo la realidad será en mi vida bandera, aunque siga siendo una soñadora, lo haré sin miedo a saber que los sueños son solo eso...Ya sé que el aprendizaje me ha servido para discernir entre los que es quimera y cruda realidad...

Pero no he perdido el entusiasmo y, creo, haber recuperado la fe que tenía perdida en mi misma y en las muchas posibilidades que aún me quedan para ser feliz, es más, se que empiezo a sentir la felicidad al haber descubierto donde estaba el motivo que impedía conseguirlo...

Vuelvo a la vida , se que vuelvo a vivir, ya sin pesares ni tristezas, hay personas, que , a veces se cruzan en nuestro camino y te atrapan a traición, te paralizan tu propia existencia, se adueñan de ella y tu no eres capaz de vivir por ti, si no por ellas, para ellas, y si no las descubres a tiempo son capaces de quedarse con tu propia vida y pisoteartela como si no fuera tu bien más preciado y es entonces cuando el dolor, se apodera también de ti. Es preciso saber reaccionar a tiempo, pero nunca es tarde si consigues recuperarte, aunque no conviene engañarse, si lloras por el dolor pasado, ( es que aún no has rescatado tu vida) ,al darte cuenta de estas cosas conviene reaccionar a tiempo y sentir alivio al saber que estas personas han detenido tu caminar por tu propia senda y es entonces, cuando te sientes liberado,en ese preciso instante, has de aprender a soltar las piedras de tu mochila, a soltar todo ese lastre que no te dejaba continuar tu propia vida...Hay que estar atento a ese momento, porque a veces, pasa desapercibido.

Si continúas llorando tus males, eso significa que aún sigues atrapada, significa que aún no has recuperado tu preciosa vida, que aún no te pertenece y mueres un poco a su merced. Pero cuando recuerdas mirando atrás que ahora eres tú el único dueño de tus actos y que ya no llorarás por causa del otro...¡ Es que comienzas a vivir !

Nunca intentes retomar tu vida en el momento que te la robaron, ¡ NO !. Comienza desde ese momento, desnudo de equipaje, sin cargas ni lastres, comienza una nueva andadura, y consigue la felicidad que queda por llegar.- ¡ LO PASADO ES PASADO !

No me importa haber perdido en este juego de relaciones, estoy segura que a partir de ahora la vida me va a reparar todo lo malo sufrido hasta el día de hoy.

Nada sucede en la vida sin un porqué. A partir de hoy comienzo un nuevo camino, en él, estoy segura que encontraré nuevas sorpresas, buenas y malas, pero sabré caminar esquivando, en lo posible, las dificultades que encuentre al andar...

Haré sin miedo esta nueva travesía, nada ni nadie impedirá que camine con el alma despierta, los brazos abiertos, las manos tendidas, y el ánimo alzado a las prometedoras cosas nuevas.

Sé que lucharé incansable contra el dolor y el engaño ...¡ Son tantas las cosas que no he vivido !. Creo que por muchas espinas que encuentre al andar no me han de herir tanto, tanto, tanto...Tendré buen calzado para poder evitar sus pinchazos, ya mi alma no irá desnuda, usaré buen vestido de material menos transparente.

Iniciaré sin miedo un caminar pausado, yo no tengo prisa, y miraré muy bien donde pongo mis plantas...

Solo permaneceré descalza cuan suba a las nubes...

domingo, 17 de enero de 2010

Cartas para mi hija ausente

Llueve sobre mi alma, llueve.
Se fue mi hija sola, a la eternidad. Mi corazón vacío, solo queda nieve, ya no existe nadie tan sola en la ciudad.
Siento el olor de su ropa, aunque solo son sábanas despobladas de su cuerpo, escarbo yo entre ellas, ¡ medio loca.. ! y no encuentro sino el vacío... el vacío entre sus ropas... Y llueven mis ojos lágrimas y ríos de amargura, no encuentro consuelo y hasta a veces desvarío, creo escucharle a ella... ¡ Pero estoy sola ¡
Ay, mis ojos sin su imagen, la mirada perdida entre tantas madrugadas llorando a solas; esperando verla aparecer... ¡ Ya no viene ¡ aunque siento su ternura se me hace más leve la tortura de esperar lo inesperado...
¡ Aquel verano tan frío... !,tan frío fue aquel verano, fue tan frío con su muerte...
Aquel extraño verano, lleno de flores, lleno de verdes colores tan profanos...
Pero ella ya no estaba... ¡ Ay mi niña adolescente... ! Ya te has ido para siempre.
Para siempre ya tu ausencia, para siempre, para siempre...
Te busco por todas partes y no te encuentro...

¡ Ay mi vida mutilada... ! Te busco en mi cuerpo; adentro, dentro de mi vientre y tampoco encuentro nada¡¡¡ Y sigo en mi soledad sintiendo tu fortaleza que me viene... ¡ tan callada!
Y me siento tu mitad hijita mía mi amada niña... mi niña amada. Me tortura mi existencia, siempre sola, y me invento tu presencia con la esencia de algún beso que me llega de la nada, mientras que como un perro herido, yo me lamo las heridas de mi alma, con lágrimas derramadas por la hija tan querida, que reposa... ¡ qué descansa ¡

Cariño mío, hija mía, inolvidable y amada hija: tú sabes el vacío que has dejado en mi corazón, tú sabes, preciosa que dolor tan intenso siento al no tenerte conmigo, tú sabes que soy una especie de muerta-viva que no encuentro consuelo en nada ni en nadie, tú sabes que no quiero hacer demostraciones de dolor, tú sabes los esfuerzos que hace tu madre por sobreponerse y por no causar lástima en los demás, solo tú hija mía, solo tú mi niña sabes de que forma te extraño, donde vaya, donde esté, siempre estás en mi pensamiento y en mi corazón, dentro de mí... Solo tú y yo sabemos, solo tú y yo... ¡ Que intenso es este dolor... !
Que pena de mi vida, que pena de mi niña, que pena que no podamos hablar las dos, que pena que no puedas sentir mi amor por ti... ¡ porque ya no estás!
Todo se ha desmoronado bajo mis pies, me hundo y siento que no existe el suelo y no me puedo sostener... Si estuvieras aquí, todo sería diferente, pero no puedo, solo me queda escribirte cartas sin destino, cartas que no tendrán respuesta, solo me responde al amor, el inmenso amor que queda en mí de ti, que tú bien sabes que eso no se fue contigo, quedó aquí, dentro de mi para siempre...
Toda tú estás en mi, porque ¿ sabes hija? con la materia no muere el amor...
El dolor viene al saber que ya nunca volveré a verte, nunca podré abrazarte...
Pero, ¿ acaso mi vientre no albergó un día a mi niña?...¡ Pues llama loca a tú madre! Te diré que siento que estoy gestándote, si gestándote todavía... o de nuevo, siempre dentro de mí, aunque ahora ya no podré parirte a la vida, te guardaré siempre en mis entrañas, te sentirá respirar y moverte dentro de mi vientre, y pondré todas mis fuerzas en amar la vida y mientras eso pase... ¡ tú vivirás en mí... ! Mi carne será tu carne, mi sangre tu sangre, mi vida será tu vida, mi alma será tu alma, mi amor será tu amor, ¡ todo en mi será vida para tu vida ¡tú no has muerto cariño mío, preciosa, mi niña... ¡ tu no has muerto ¡
Tú no has podido morir y yo seguir viviendo, eso no es posible... yo no podría vivir sin ti... ¡¡¡ No sería posible... tú vives, porque vives en mi...!!! Yo lo sé porque te siento a veces creo que te mueves en mi vientre, y siento que mi corazón salta, es... es... como si otro corazón latiera dentro de mí... y creo que mientras siento esos latidos es que algo me dice que el tuyo no se paró un día... porque si pensara por un instante que tu corazón ya no late... ¡ no comprendería que el mío siguiera latiendo sin ti ¡... Me volvería loca...

Siempre que escribo para ti... siento una paz interior que me hace sentir que estás recibiendo mis cartas... siento tu ternura, y la completa seguridad de que estás aquí, es como si dictaras lo que tengo que escribir... y también siento que me dices: Madre, madre no sufras que yo vivo en ti... que desde que me fui siento latir la vida que tu me das madre...
Sé que es una defensa, pero también sé que es lo que siento mi niña, y así quiero sentir, solo así dentro de esta locura, seré capaz de seguir viviendo...

Allí donde tu estás...Allí estaré yo, mi niña querida.

¡ Ojalá puedieras contestar...! Tú sabes bien cual es mi destino, mientras tanto ya sabes que me vuelvo a las nubes...

Vacío

Llueve sobre mi alma, llueve.
Se fue mi hija sola, a la eternidad. Mi corazón vacío, solo queda nieve, ya no existe nadie tan sola en la ciudad.
Siento el olor de su ropa, aunque solo son sábanas despobladas de su cuerpo, escarbo yo entre ellas, ¡ medio loca.. ! y no encuentro sino el vacío... el vacío entre sus ropas... Y llueven mis ojos lágrimas y ríos de amargura, no encuentro consuelo y hasta a veces desvarío, creo escucharle a ella... ¡ Pero estoy sola ¡
Ay, mis ojos sin su imagen, la mirada perdida entre tantas madrugadas llorando a solas; esperando verla aparecer... ¡ Ya no viene ¡ aunque siento su ternura se me hace más leve la tortura de esperar lo inesperado...
¡ Aquel verano tan frío... !,tan frío fue aquel verano, fue tan frío con su muerte...
Aquel extraño verano, lleno de flores, lleno de verdes colores tan profanos...
Pero ella ya no estaba... ¡ Ay mi niña adolescente... ! Ya te has ido para siempre.
Para siempre ya tu ausencia, para siempre, para siempre...
Te busco por todas partes y no te encuentro...
¡ Ay mi vida mutilada... ! Te busco en mi cuerpo; adentro, dentro de mi vientre y tampoco encuentro nada¡¡¡ Y sigo en mi soledad sintiendo tu fortaleza que me viene... ¡ tan callada!
Y me siento tu mitad hijita mía mi amada niña... mi niña amada. Me tortura mi existencia, siempre sola, y me invento tu presencia con la esencia de algún beso que me llega de la nada, mientras que como un perro herido, yo me lamo las heridas de mi alma, con lágrimas derramadas por la hija tan querida, que reposa... ¡ qué descansa ¡

Cariño mío, hija mía, inolvidable y amada hija: tú sabes el vacío que has dejado en mi corazón, tú sabes, preciosa que dolor tan intenso siento al no tenerte conmigo, tú sabes que soy una especie de muerta-viva que no encuentro consuelo en nada ni en nadie, tú sabes que no quiero hacer demostraciones de dolor, tú sabes los esfuerzos que hace tu madre por sobreponerse y por no causar lástima en los demás, solo tú hija mía, solo tú mi niña sabes de que forma te extraño, donde vaya, donde esté, siempre estás en mi pensamiento y en mi corazón, dentro de mí... Solo tú y yo sabemos, solo tú y yo... ¡ Que intenso es este dolor... !
Que pena de mi vida, que pena de mi niña, que pena que no podamos hablar las dos, que pena que no puedas sentir mi amor por ti... ¡ porque ya no estás!
Todo se ha desmoronado bajo mis pies, me hundo y siento que no existe el suelo y no me puedo sostener... Si estuvieras aquí, todo sería diferente, pero no puedo, solo me queda escribirte cartas sin destino, cartas que no tendrán respuesta, solo me responde al amor, el inmenso amor que queda en mí de ti, que tú bien sabes que eso no se fue contigo, quedó aquí, dentro de mi para siempre...
Toda tú estás en mi, porque ¿ sabes hija? con la materia no muere el amor...
El dolor viene al saber que ya nunca volveré a verte, nunca podré abrazarte...
Pero, ¿ acaso mi vientre no albergó un día a mi niña?...¡ Pues llama loca a tú madre! Te diré que siento que estoy gestándote, si gestándote todavía... o de nuevo, siempre dentro de mí, aunque ahora ya no podré parirte a la vida, te guardaré siempre en mis entrañas, te sentirá respirar y moverte dentro de mi vientre, y pondré todas mis fuerzas en amar la vida y mientras eso pase... ¡ tú vivirás en mí... ! Mi carne será tu carne, mi sangre tu sangre, mi vida será tu vida, mi alma será tu alma, mi amor será tu amor, ¡ todo en mi será vida para tu vida ¡tú no has muerto cariño mío, preciosa, mi niña... ¡ tu no has muerto ¡
Tú no has podido morir y yo seguir viviendo, eso no es posible... yo no podría vivir sin ti... ¡¡¡ No sería posible... tú vives, porque vives en mi...!!! Yo lo sé porque te siento a veces creo que te mueves en mi vientre, y siento que mi corazón salta, es... es... como si otro corazón latiera dentro de mí... y creo que mientras siento esos latidos es que algo me dice que el tuyo no se paró un día... porque si pensara por un instante que tu corazón ya no late... ¡ no comprendería que el mío siguiera latiendo sin ti ¡... Me volvería loca...
Siempre que escribo para ti... siento una paz interior que me hace sentir que estás recibiendo mis cartas... siento tu ternura, y la completa seguridad de que estás aquí, es como si dictaras lo que tengo que escribir... y también siento que me dices: Madre, madre no sufras que yo vivo en ti... que desde que me fui siento latir la vida que tu me das madre...
Sé que es una defensa, pero también sé que es lo que siento mi niña, y así quiero sentir, solo así dentro de esta locura, seré capaz de seguir viviendo...

sábado, 16 de enero de 2010

Una noche de perros.

Vale, esto puede parecer de locos, pero he sido abducida por alienigenas.
Todo ha sucedido esta noche, cuando he ido a pasear a Lucky, mi perra. Lucky es una perra sin raza, un chucho. Es grande, a mí me llega por las rodillas. Tiene el pelo largo y liso, de color marrón claro. Los ojos de Lucky son grandes y expresivos, marrones, pero que con la luz se ven dorados. Lucky no tiene el hocico muy alargado, más bien chato, y tiene las patas largas y fuertes. Su cola está cortada, por lo que tiene un muñón.
Esta noche Lucky estaba nerviosa, alegre, y quería irse al descampado, el que está en frente de mi casa. La farola que normalmente lo ilumina empezó a parpadear hasta apagarse por completo. Y entonces Lucky se sentó, moviendo la cola. De repente, una luz azulada nos hizo subir hasta un platillo volante, lleno de perros como Lucky.
-¿La humana es tu dueña?-gruñe uno.
-¡No puede saber esto, matémosla!-ladra otro.
Me he quedado paralizada. Me han hecho algo, no sé el qué, pero estoy como adormilada, y puedo escuchar los ladridos y gruñidos de los perros.
-Tranquilizaos-dice una voz de mujer, suave, pero firme. ¿Lucky?
-¡No podemos! ¡Has hecho que nos descubra! ¡Va a ser una catástrofe! ¡Nos harán investigaciones! ¡Invadirán nuestro planeta! ¿No sabes lo que eso significa'-grita una voz grave y fuerte.
-Ella nos ayudará...
¿Les ayudaré?
-Y después le borraremos la memoria. Yo misma lo haré.
¡No! Yo quiero recordar esta experiencia para siempre... Les guardaría el secreto. Ya mismo se lo diría, si pudiera. Pero no puedo moverme, ni abrir los ojos, ni hablar. Ni siquiera puedo desplazarme.
Se oye un murmullo, algún gruñido, y finalmente un ladrido.
-Está decidido. La humana nos ayudará, pero después le borrarás la memoria-dice la misma voz grave de antes.
Una misteriosa fuerza me obliga a abrir los ojos y a avanzar hacia una semicírculo que han formado los perros, si es que son perros.
Levanto una manos y empiezo a decir, en contra de mi voluntad, claro:
-Accedo a que me borréis la memoria después de ayudaros.
Un perro del color perla asiente.
-Así me gusta-ladra.
Lo que me está pasando no es agradable. Siempre he soñado que conocía a seres de otro planeta. No me gusta que controlen mi voluntad.
Lucky se acerca a mí, rompiendo el semicírculo.
-Ahora y soy tu dueña, cumplirás las órdenes que yo te dé, no al revés. Si no lo haces, doblegaré tu voluntad-avisa.
Digo que sí con la cabeza, obediente. Si Lucky es mala dueña, no haría nada justo.
Yo le doy lo que sobra de la comida. A escondidas, le doy leche y yogures. Le pongo yo agua fresca, le dejo subir a mi cama a dormir... y yo la saco a pasear, la baño, la peino, la pongo colonia, la mimo. Y la quiero.
-¿Cuál es mi primera orden?-pregunto, obligada.
-Quédate quieta y callada hasta que lleguemos a mi planeta-ordena mi perra.
Miro a mi alrededor. Los perros se han ido, por lo que puedo ver mejor la sala. Es completamente blanca, pero con símbolos negros grabados en el suelo. Me doy cuenta de que los símbolos son ojos de diversos colores: negros, azules, verdes, violetas, amarillos... Pero yo me fijo únicamente en uno. Un ojo marrón, que con la luz blanquecina de los fluorescentes parecen dorados. Son como los de Lucky. Hay unas estanterías con varios objetos: un palo, una pelota de tenis, un juguete de goma, de esos que pitan cuando los aprietas, un saco de pienso de la marca "Brekies excel", un cuenco verde, un collar y una correa. Al fondo hay tres puertas metálicas. Una de ellas está entreabierta, y puedo ver un puente de mando, donde dirigen la nave. Unas luces verdes y rojas parpadean sincronizadamente. Creo ver un perro negro pulsando botones y moviendo palancas. Vuelvo a fijar la mirada en el ojo que se parece al de Lucky, aunque en seguida me arrepiento. Me están vigilando a través de los ojos. Los dibujos sirven para vigilarme.
Ins piro profundamente, y suspiro. Ay, ay, ay. Mi madre debe estar preocupada, incluso habrá salido a buscarme. ¿Habrá llamado a la policía? Seguro que piensa que me han raptado.
Oigo un ladrido. Dos perros se pelean, ladran y gruñen, y el sonido provoca un eco horrible. Un perro de color arena aparece por otra puerta metálica, seguido por otro perro blanco con el pelaje manchado de sangre. Miro la mancha roja atentamente, y el perro de color arena sonríe, o algo parecido a sonreír, y tiene los colmillos manchados de sangre.
" ¡Qué burros !", piensa, y después rectifica. " ¡ Qué perros !"
El perro blanco gruñe dispuesto a pelear. El de color arena se sacude el pelaje y niega con la cabeza. No quiere la revancha.
En algún lado de la nave se oyen gemidos, y por delante pasan otros dos perros llenos de sangre. Uno de ellos es de color perla, y el otro es marrón chocolate. ¿ Pero donde narices está Lucky ?. Bueno, no iré a buscarla, ya me ha ordenado que me quede quieta y callada hasta que lleguemos, no sé dónde.
Sinceramente, espero que no sea muy largo este viaje, ya me he cansado de estar quieta. Tengo hambre, no he comido nada y dudo que estos perros me den algo.
¡ Estos perros no hacen nada más que pelearse !
Un perro gris trae un cuenco el la boca, ¿ comida ? ¡ puaj ! ¡ Es pienso ! ¿ comida de perros!
- Si no quieres comer, no comas, pero pasarás hambre.-Anuncia el perro.
Me siento en el suelo. No voy a probar esa cosa asquerosa de pienso, solo de imaginarlo me dan arcadas.
Desde alguna parte viene un olor delicioso, a pollo, y yo con un cuenco de pienso. Bueno, al menos es de "Brekies excel", ( la marca de pienso )
Ya llevo cerca de una hora sentada en el suelo con el cuenco de pienso en frente.
Las luces se apagan, los perros se han ido a dormir.
Me tumbo boca arriba en el duro y frío suelo, pensando en mi cálida cama.
Por el rabillo del ojo, veo una sombra deslizándose con algo en la boca. Que bien, vienen a traerme agua. Suspiro y me incorporo , es Lucky, esa misteriosa sombra es Lucky con un poco de pollo en un cuenco.
- Ya sé que no es mucho, pero tendrás hambre.- Susurró Lucky- lo he traído a escondidas. Oye, una cosa. No hace falta que me obedezcas, ni nada. Pero te voy a borrar la memoria. ¡ Ah 1 toma esto.- Lucky saca una cama de perro de tamaño grande, y una manta.-Lo siento, nosotros no usamos almohadas.
-Gracias, Lucky.- Digo, y me tumbo en la cama, encojida para caber bien, y me arropo con la manta.
Acostada, me como el pollo y le vuelvo a decir gracias a Lucky. Lucky recoge el cuenco con al boca y se va, no sin antes darme las buenas noches. Como quiero a Lucky, la adoro, que maja es y que mona.
abro los ojos, las luces están encendidas, y los ojos del suelo fijos en mí. Noto que la nave para de pronto, y el suelo se abre. Una luz azulada me baja al suelo suavemente con Lucky a mi lado. Pero no he bajado a un planeta diferente, sino el mío, al descampado de enfrente de mi casa.
- ¡ Elena ! ¡ Elena !!? ¡¡¡ Elena, ¿ me estás escuchando ? !!!.- Me grita Alex, mi hermano.- ¡¿Te han abducido los ovnis! ?
- Algo así.- Murmuro.
- Dice mamá que pasees a Lucky.
- ¡De acuerdo!
Cojo la correa, y se la pongo a Lucky.
- No pienso llevarte al descampado.-Advierto, antes de abrir la puerta...

Este cuento lo escribió mi nieta Elena Rodriguez Gómez ¡En tan solo diez minutos! ¡Solo tiene doce años !Ahora ya tengo quien me cuente historias, y ha vuelto a preguntarme con esa ternura que la caracteriza .- ¿ Yaya estás bien ?
Ella, mi nieta, la única persona que consigue que yo me ponga los zapatos y me baje de las nubes para poner los pies en la tierra...
¡ LA QUIERO TANTO !

lunes, 11 de enero de 2010

¿ Olvidarte...?

Hija mía, te recuerdo y ni siquiera te nombro.
Todos piensan que olvidada te tengo, y hasta yo misma me asombro de tenerte inadvertida en la piel que me rodea, pero dentro... ¡ en mis entrañas, hija mía ¡ no te olvido ni un instante! En mi alma anegada de tinieblas, de tristeza estás constante. Si dormida, yo te sueño, pesadillas inquietantes, Si despierta, en el ambiente y hasta el aire se me hace irrespirable.

Ya no vivo y te me mueres, sin poder hacer yo nada por salvarte.
La garganta, mi garganta, hay un nudo que aprisiona, que me ahoga, aunque sonría mi semblante.

¿Olvidarte. ? ¡¡¡ Eso nunca ¡! Y todos piensan que olvidada ya te tengo...
Volverás de tus tinieblas, hija mía, a recostarte en mi seno primitivo como debió ser siempre.. Hasta entonces, hija mía, estaré loca, esperando que vengas y encontrarme. Seré el pilar de tus fuerzas, seré tu amiga y tu madre, y si te cansa la vida, no me sentiré cobarde... Te tomaré de la mano y nos iremos a un valle donde solo Dios habita ¡¡¡ donde no te hiera nadie... !!!

Ya no me queda nada...

He vuelto a lo bello. Ahora ya no queda más que esperar la muerte con paciencia, tenderse sobre un río y permitir que el agua te deje en algún sitio.
No está dios en lo bello. No está en ninguna parte. No se esconde en la forma ni hay forma que lo oculte. La luz no oculta a dios. Porque la luz se ha ido, y ha quedado la noche, la noche solamente y el silencio...

Yo vengo de la noche con las manos vacías y un gesto derrumbado, como cuando de niña rompía algún juguete. Te he buscado y solo siento tu ausencia...Ya no me queda nada donde poder buscarte.

Tan solo; si es que existes, puede ser que aparezcas con la muerte...

Y mientras...sigo siempre descalza

domingo, 10 de enero de 2010

Soy un payaso que colecciona momentos...

"He aprendido a vestirme de calle y mentira…En mi rostro una mueca que dice querer ser…¡ una sonrisa…!Nadie sabe en realidad hasta que punto el dolor físico llega a deteriorar mi interior…! Pero con todas las dificultades que implica seguir caminando…Cada día al despertar, dibujo la risa frente al espejo, la estudio, la finjo…Y salgo a la vida con la máscara más obscena… ocultando siempre la realidad…Y me repito a mi misma aquellas palabras del poeta…” Yo se bien que ver a un triste enfada cuando se viene y va de la alegría…” Me transformo en el “payaso” y tiño una mueca de dolor en alegría finjida, pero alegría que alegra observar a el semejante que pasa por mi lado…Tengo fama de ser una mujer feliz…¿ He conseguido engañaros..? Pues eso me convierte en una buena actriz...

vuelvo a descalzarme...vuelvo a las nubes, ¡ es tan necasario...!

A veces...vuelvo a nacer

Camino por la vida,desnuda, sin memoria, abierta hacia la luz como una flor de estío,apretando en la boca un sabor a sorpresas ,y en los ojos un ansia de verdes infinitos.

Primigenia, inocente,renazco de los sueños,sin historia, ni nombre,sin huellas, sin camino.

Y transito entre sombras,inicial y brillante,esquivando recuerdos,que acechan en lo umbrío.

Una sonora brisa deshace las ausencias,los miedos, los quejidos…Me engalano de infancias,y atardeceres blancos, y …A lo lejos la fuente
me convoca al olvido.

lunes, 4 de enero de 2010

Hace ya mucho tiempo...

Es tiempo de dolor y recuerdo...

Hace ya mucho tiempo que mis hijos no me pertenecen, y creo que se han vuelto grises, duros. Asumo que en parte es culpa mía...pues anduve mucho tiempo perdida, huyendo hacía adelante cuando había tantas cosas que hacer por ellos, para ellos...y les dejé “solos”subiendo cuestas muy empinadas....Ahora, ellos, mis hijos son una especie de desconocidos que me miran con ojos de rencor y fracaso, y siento que me tratan como a una obligación moral a la que no quisieran hacer frente...

Quedan mis nietecitos...bueno, quedaban la nietecita maravillosa mujer en la que mi nieta mayor se está convirtiendo. Yo no puedo olvidar el día que llegaste a mi vida, paseaba por aquel pasillo sin querer apartar la mirada de aquella puerta que me separaba de tu madre, mi hija, ni puedo olvidar el temblor de mis piernas, ni la sequedad de boca, ni la ansiedad que sentía al saber que tu estabas a punto de entrar en nuestras vidas...Aún conservo su imagen en mi retina, cuando la vi por vez primera...tan pequeña, tan linda, tan vulnerable...y como consiguió que por primera vez en mucho tiempo yo me sintiera importante, ¡ muy importante! Aquella belleza de ser era parte de mi...algún día de mi vida hice algo que daría ese maravilloso fruto...un día yo, y nadie más que yo había parido a la madre de mi nietecita, y si, era parte de mi semilla...Si, ella me dio las verdaderas ganas de vivir, ella me transmitió ilusión y fuerza, ella le dio un sentido muy hermoso a mi existencia, gracias a ella se obró el milagro que yo nunca creí que existiría...Me embargaba la emoción y las ganas de verla crecer, de verla crecer sana y feliz...quise y quiero que todos los días de su vida sean así...¡ felices muy felices...Ella me hizo sentir el verdadero orgullo...

Ella, hasta hace muy poco tiempo era la única capaz de mirarme directamente a los ojos traspasándomelos de verdad y alma pura...

Solía sentarse muy cerca de mi cuando me veía acomodarme en un sillón, y me cogía la mano, tiraba de mis dedos y acariciaba las venas nudosas de mi mano, y me pedía que le contara historias, ¡ todas las historias...!

Y yo hablaba y hablaba y ella me pasaba la mano por las mejillas si me veía emocionarme y me preguntaba angustiada, ¿ Estás bien yaya ?.

Yo siempre le contaba que a ELLA ( mi hija ELENA) siempre le había gustado reír a carcajadas, con la boca llena de alegría, achinando los ojos e iluminando el rostro, siempre radiante, con una risa sincera y abierta, aunque se tapaba la boca con sus preciosas manos para no mostrar su dentadura, pero la risa era siempre su mejor aliada, su habitual compañera...

Por eso, cuando se fue al mundo oscuro aquel, se le borró la risa la dejó seca, el rostro enjuto y despojada del llanto también y sin emoción alguna... Por eso cuando volvió, cuando regresó a nuestras vidas, cuando se reconcilió con el mundo y con ella misma, nos miraba a todos con sorpresa y lloró y volcó hacia fuera todo el dolor que la había llevado a buscar caminos tan duros e inhóspitos... Pero cuando se estaba reconduciendo a la alegría, a la risa, a ser ella...¡ la de siempre...! se nos fue para nunca más regresar, ya no la vería más...( hace ya quince años que la perdí)

No me gusta abrir la ventana del recuerdo que causa dolor, tanto dolor...así es que siempre ,antes de llegar a este apartado...le decía a mi nietecita que ELLA, su tía, mi hija, antes de irse para siempre había recuperado la risa, su risa....

Y le contaba, que yo, su abuela, solo era materialista con las cosas que han cobrado vida tras pertenecer a la gente que queremos de verdad. No son las cosas más caras, sino las que más defienden a la persona, las que nos transmiten su esencia, lo que eran y lo que sentían.

De ELLA solo conservo eso, lo que era, lo que sentía y no necesito nada más para recordarla siempre.
Me gustaría haberles transmitido a mis nietos que yo, su abuela, formo parte de los tesoros que encierra el recuerdo de mi niña y que yo formo parte de los suyos.

Le contaba que cuando ella llegó a mi era como un regalo...¡ El mejor de los regalos...

También mi nietecito significa tanto para mi, aunque hable más de mi niña, es solo porque fue la que abrió el camino al amor que después sentiría por mi pequeño Alejandro...

Ahora, ya no son como eran, ahora me dicen que son mayores, ¿ como decirles que la edad solo nos pone etiquetas en el cuerpo, pero no en el alma...? El único resorte con el que realmente aprendemos a respirar.

Somos lo que somos, vosotros y yo, nosotros, vivamos eso, vuestra abuela en vosotros, ¡¡¡¡ MI HIJA EN MI...!!!.



OS QUIERO

domingo, 3 de enero de 2010

¡ La he abandonado...!

Sentía latir su corazón con tanta fuerza que creyó perder la razón...toc,toc,toc, se iba a salir del pecho le dolía hasta el aliento, observó con mucho miedo aquellos muros interminables cubiertos de un musgo verde oscuro, feo. Era imposible ver ninguna nube ni siquiera un pedazo de cielo, aquel lugar estaba cubierto de una selva de hojas enormes ¡ tan umbrío todo...! observó que ni siquiera había insectos, el aire era irrespirable, la humedad penetraba en sus huesos...De pronto escuchó unos pasos, sintió que alguien estaba cerca y sintió que aquella persona estaba aterida de frío y con tanto miedo como ella misma sentía, la buscó con la mirada primero, con el oido después, con sus manos como si fuera presa de una ceguera...De pronto tocó un cuerpo cálido y tembloroso...¡ Dios, era su hijita, su amadísima hija...!
La hija al sentir los brazos de su madre rompió en sollozos, las dos se fundieron en un abrazo, se retiraban los rostros y se observaban llorando ¡ volvian a fundirse en aquel apretado y cálido abrazo...
_¡ Mama ¿ donde estabas ? no sabes cuanto he llorado ni el miedo que he tenido tan lejos de ti...!
_ Hija de mi vida, mi niña creí que nunca más iba a volver a verte, ¡ hija, hija mía..!
_ Es curioso mama, ya no tengo miedo, ¡ no dejes de abrazarme ! decía la hija llorando ahora de emoción.
_ ¡ Nunca, nunca, ¿me oyes? nunca te dejaré, siempre estaré a tu lado. Decía la madre con una ternura infiníta, y volvía a mirar los ojos negros de la hija, había ahora alegría en la mirada de las dos, ¡ que necesidad tenía de abrazarte hija mía...!
_ Mama ¿ donde estamos ? he dado tantas vueltas por esta selva...no he visto ninguna puerta ni puente ni escapatoria posible.
_ No se hija, no sé decirte donde estamos, estoy ten perdida como tú cariño.
_ No me negarás, mama, que es horrible, ¿ que haremos para salir de aquí...?
_ Es posible hija, que no podamos escapar, no veo nada que nos relacione con el mundo exterior,
yo tambien hé caminado hasta acabar exausta por este extraño mundo, no veo la manera de abandonar este sitio tan extraño, pero ya no me parece tan feo, ni siquiera siento la ansiedad ni el miedo y ¡ hasta me parece hermoso teniendo a mi niña conmigo !
La madre seguía temblando, ¿ como decirle a la hija lo que en realidad había ocurrido ? , ¿ como iba a asustar a su niña ? quiso encontrar las palabras y no tenía forma de expresarle lo que pasaba, pero tenía que decírselo...tituveó y decidió hablar.
_¿ Estás contenta ? mamá se quedará aquí a tu lado para siempre...
_ Claro que estoy contenta de haberte encontrado y mucho mama, pero no entiendo porque no podemos ir a casa, no entiendo donde estamos, no entiendo que no haya ni un resquicio de vida aquí, no entiendo que esta especie de carcel nos separe de nuestra gente de nuestros amigos, de la civilización, no entiendo nada mama, no entiendo nada, es como si hubieramos muerto.
La madre miró a los ojos a la hija, la volvió a abrazar y se emocionó al sentir que ella, su hija no era consciente de que había muerto un día de verano, un extraño día de verano de hacía ya unos años...
_ ¿ Estoy muerta ? dijo la hija...¡¡¡ No quiero estar muerta !!! ¡¡¡ No puede ser, no puede ser !!!
mama. mama, no me dejes, ¡¡¡ abrazamé, abrazamé muy fuerte...!!! ¡ Dios mío, esto si que me aterra !
La madre abrazó a la niña, le besó el cabello, la cara, la frente, las manos y la protegía entre sus brazos le daba todo el calor que podía, mientras le decía al oido...
_Sssssh, ssssh, ¡ no tengas miedo mi vida, no tengas miedo está tu madre contigo !
Sentía un dolor tan inmenso al ver el terror que había sentido la hija, pero solo quería darle la paz y la seguridad que su presencia allí podía calmar a la niña...
De pronto la hija se hechó a reir con aquel gracejo que la caracterizaba en vida y exclamó...
_¡ Que putada...! ¡ menos mal que estás conmigo, gracias mama por estar a mi lado, me siento bien porque se que no me abandonarás aquí ni me dejarás nunca sola...!
_ Jamás, ¿ me oyes ? jamás te dejaré mi vida...
No sabe como ocurrió, de pronto una fuerza sobrenatural, la separó de la hija, apareció en un campo valdío, una especie de secarral mesetero...
_¡¡¡ NO, NOOOOO, NOOOOO !!!
Ni rastro del muro, ni rastro de la selva, ni rastro de la hija, pero si una voz gritándo...
_¡¡¡ Mama, mama, por favor mama no me dejes que tengo mucho miedo, has faltado a tu promesa, MAMA; MAMAAAA.
Y el llanto de la hija...
De la madre solo sé que se volvió loca y siempre repite ¡¡¡ La he abandonado, la he abandonado, la he abandonado...!!!